¿Para qué quiero un novio si me puedo comprar unos zapatos?


Sábado, 27 Mayo 2017
¿Para qué quiero un novio si me puedo comprar unos zapatos?

Comprarte unos zapatos produce el mismo placer en tu cerebro que tener s e   x  o

 

Más de la mitad de las mujeres prefieren irse de shopping antes que tener relaciones s    e   x    u     a l.

 

Y dirás… ¿unos zapatos pueden sustituir a un novio? ¿Acaso unos zapatos te dan las buenas noches, un beso cuando estás triste o la mano al salir del coche?

 

La respuesta parece obvia, pero es que ¿existen hombres que hagan lo anteriormente citado? Y si la respuesta es afirmativa… ¿dónde están estos hombres?

 

Mientras los encontramos, te voy a contar una cosa: ¿Sabías que el cerebro experimenta un gran placer mientras compra y libera una descarga de dopamina y endorfinas (hormonas de la felicidad), las mismas sustancias que libera el cerebro cuando comemos chocolate o mantenemos relaciones sexuales? Y no te digo lo que puedes llegar a sentir, si las compras cuentan con descuentos u ofertas… La sensación de placer se incrementa hasta en un 100%.

 

Es decir, que tu cerebro siente el mismo placer después de comprarte unos zapatos (o un bolso, o un abrigo..), que manteniendo relaciones sexuales. Y por norma general, suelen durarte más unos zapatos que un novio.

 


 

Pero no queda ahí el asunto.

 

En un reciente estudio realizado por la marca Unilever, más de la mitad de las mujeres prefieren irse de shopping antes que tener un encuentro s  e  x  u a l.

 

También llegaron a otras conclusiones similares, como que la gran mayoría de las mujeres entrevistadas podría renunciar a 15 meses de sexo (y algunas hasta tres años) con tal de tener un guardarropa nuevo. O que un 61% de ellas, dijo que se sentiría peor perdiendo su prenda favorita, que no teniendo sexo durante un mes.

 

Se les preguntó también, con qué frecuencia pensaban en compras y en sexo: las mujeres piensan 210 veces en compras en una semana, mientras que sólo 70 veces en sexo en el mismo periodo.

 

Cosa que parece obvia, porque dime tú en qué piensas mientras das un paseo por la calle: ¿En la noche de pasión descontrolada que vas a tener con tu chico o en ese bolso precioso que has visto de rebajas?

 

Sobra responder. Y es que, ¡qué bien se siente una cuando llega a casa repleta de bolsas con ropa nueva!

 

Así que hombres del mundo, lo siento mucho por vosotros, pero u os ponéis las pilas YA para cubrir otras áreas que las compras no vayan a hacerlo, o nos veo solas, felices y con un armario más grande que vuestro ego.

 

Siempre podréis compraros una nevera y llenarla de cervezas…

 

 

Desde: EURO


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La Hija de la Chingada

Porque todas llevan una dentro.





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